Curiosity, el vehículo explorador que la NASA envió a Marte, aterrizará, según se planea, en agosto sobre el Planeta Rojo. Ahora, los científicos saben con mayor precisión el lugar exacto donde aterrizará.

El aterrizaje veraniego será la culminación de un viaje espacial de 9 meses y el inicio de un viaje por territorio marciano que durará posiblemente un año, antes de que Curiosity alcance su destino final: el Cráter Gale, según dijo James Wray, colaborador de la misión y profesor de Ciencias de la Tierra y la Atmósfera del Instituto Tecnológico de Georgia.

“Nos dirigimos a un lugar en el cráter Gale, que es una gigantesca montaña de roca sedimentaria”, dijo Wray. A diferencia de con los antecesores de Curiosity, Opportunity y Spirit, “vamos con la intención de conducir una gran distancia antes de siquiera llegar adonde está lo que queremos estudiar, ya que la montaña es demasiado empinada”, dijo Wray.

Sin embargo, el nuevo lugar de aterrizaje ya está marcado con una precisión que antes era imposible de lograr y que ahora le ahorrará a Curiosity meses de viaje hacia el Cráter Gale. Estratégicamente hablando, el sitio elegido para el aterrizaje tiene sentido. Pero “el público y los científicos tendrán que tener más paciencia para recibir la información más interesante”, dijo Wray.

“La información interesante que Curiosity espera develar es la evidencia de la posibilidad de albergar vida como la conocemos, en el pasado o en el futuro, en suelo marciano”.

El cráter Gale se formó hace más de 3,000 millones de años, cuando Marte fue alcanzado por un meteorito, y ahora alberga 4.8 kilómetros de sedimentos, lo que lo convierte en la locación perfecta para realizar este tipo de investigación. Wray dijo que examinar el cráter Gale es similar a estudiar la historia de la Tierra al examinar las capas del Gran Cañón y aprender del grosor y de la composición de las rocas si estas fueron erosionadas por los océanos, los lagos o el aire.

“Comenzaremos por la base, y de ahí escalaremos hasta lo más alto que se pueda mientras dure la misión e indagaremos más sobre la historia de Marte y ver cómo ha cambiado su ambiente”, dijo Wray.

Dijo que el Cráter Gale es ideal porque los científicos han encontrado minerales presentes en el barro y sulfatos, ambos hidratados.

“Básicamente, no se podrían haber formado al menos algunos de estos minerales que se encuentran es este grupo de sedimentos si no hubiera habido agua”, dijo. El agua es uno de los requisitos más cruciales requeridos para sustentar la vida tal como la conocemos.

Curiosity es el vehículo explorador más avanzado de la NASA hasta ahora.

Wray dijo que el principal objetivo de la misión es el entender si Marte alguna vez, en su antigüedad, tuvo las condiciones para mantener vida por sí mismo. Hay varios instrumentos en la nave que le indicaran a los científicos de la NASA cómo podrían los futuros astronautas desenvolverse en suelo marciano.

El equipo incluye un sensor que medirá a cuánta radiación se verá sometido el vehículo de exploración mientras dure la misión, una preocupación para los humanos, ya que Marte no cuenta con un campo magnético natural como el que tiene la Tierra que proteja a los astronautas de rayos cósmicos dañinos.

Otros instrumentos, como el Análisis de Muestras en Marte, en cuyo desarrollo estuvo involucrado Wray, obtendrán un análisis más detallado sobre la materia orgánica presente en suelo marciano. También estudiará la presencia de metano en la atmósfera, lo que podría representar un descubrimiento importante, ya que el 98% del metano presente en la atmósfera terrestre es producido por bacterias vivas, explicó Wray. Aún no está comprobado que exista metano en la atmósfera de Marte.